Cuarzos

Sin registros de antigüedad, el ser humano ha buscado a través de las energías curativas el equilibrio en los reinos animal y vegetal. El estudio de los minerales ha sido objeto de mitos. Solo algunos se han dedicado al estudio y sus beneficios en la salud, armonía y equilibrio en el ser humano.

Todo cuanto constituye nuestro mundo está formado por los mismos elementos, los átomos y son estos los que constituyen la base mineral de cuanto existe.

Cada una de las piedras, minerales, cristales y gemas, tiene su propia vibración y por consiguiente su función especial, logra armonizar el cuerpo como una unidad física, mental y espiritual existiendo por tanto frecuencias vibratorias que curan, energizan o sintonizan el espíritu elevándonos a planos superiores del conocimiento y por consiguiente nuestra evolución personal.

En la medicina convencional, se trata el cuerpo físico, el psicólogo da consejos para lo emocional, y mental y los sacerdotes son los encargados de calmar el alma. Un sanador que practica la medicina complementaria como Reiki, Flores de Bach, Polaridad, etc. equilibra todo: la mente, cuerpo y el alma.

En nuestros días, los investigadores están descubriendo que el cuerpo físico es en realidad un conjunto de partículas de energía las cuales tienen características de frecuencia, que es lo que determina la densidad de la materia, a través del uso de cristales y cuarzos y cualquier otras técnica o disciplina energética se trabaja con el cuerpo físico, mental o emocional y etérico.

Todos los seres humanos tenemos la capacidad de sanarnos y ser el conducto para que otros lo logren, transmitiendo la energía necesaria y potenciandola a través de cristales y cuarzos.

Los cristales no son una prescripción médica, son herramientas que poseen fuerza vibratoria que sirven para evolucionar guiados por la propia fuerza de voluntad de quien los utiliza en conciencia.